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El BENI Y LA PISCICULTURA – Condiciones y cadena productiva

Estación Mausa
Foto:  Estación Mausa

 

En estos llanos del oriente de Bolivia, a la producción de chocolate, almendra, ganado vacuno, se suma ahora la producción de carne de pescado en pisci-granjas. La cultura en el Departamento del Beni esta muy vinculada con el agua, la pesca y la selva en general. El conocimiento de especies nativas, sus hábitos alimentarios, migratorios y de reproducción, son parte de la sabiduría colectiva.Constantemente se comparte entre los propios, las observaciones y experiencias de la pesca. No es de extrañarnos que la piscicultura se desarrolle de manera casi natural en los pueblos del Beni.

Buenas condiciones

La piscicultura en la última década es rubro que crece en este Departamento. Esto se debe en parte a las condiciones naturales favorables existentes. La presencia de tierra arcillosa e impermeable es óptima para las pozas y existe mucha agua de buena calidad. Por otro lado, también se debe a la producción de conocimientos y tecnologías adaptadas al entorno y utilizando especies nativas como el pacú, tambaquí y sábalo. Sumado a este par de factores está el impulso que ha dado el apoyo de instituciones gubernamentales y no gubernamentales que plantean la combinación de capitales para producir. Esto quiere decir la conjunción del esfuerzo público-privado-familiar-comunal.

Cuando el productor empieza su relación con su unidad productiva, ese cuerpo de agua viva en el que el cultor produce (la poza, el estanque, atajado, represa o laguna) va aprendiendo a reconocer los parámetros de calidad que necesita. Aprende que debe cuidar el oxigeno del agua, que limita la densidad de siembra. Reconoce ya, el grado de turbidez óptimo. Sabe la manera de fertilizar el agua. En definitiva, realiza un manejo que lo relaciona de manera íntima con su entorno natural.

Todos lo que vive en la poza compite por oxígeno. Las lluvias oxigenan el agua, al igual que el viento. Demasiado estiércol de vaca vuelve demasiado ácida el agua. De tal manera, el acuicultor aprende a encontrar un punto armónico donde la producción se hace rentable y sostenible. Biología, botánica y zootecnia se combinan con cálculos contables y coyunturas de buenos precios, para hacer de este rubro un asunto multidisciplinario y atractivo de emprender.

La universidad indígena de Cochabamba y el Chaco, acuden constantemente a capacitaciones y prácticas a territorio beniano. Encuentran buena voluntad y los recursos e infraestructura para albergar el desarrollo profesional vinculado a este gremio.

Valga decir que en Santa Cruz, gracias a los logros, conocimientos y experiencia obtenidos en el Beni, fue posible plantear y hacer piscicultura en dos regiones completamente diferentes. En El Torno donde surge la asociación piscícola llamada ASPISET y en pueblos de la Chiquitanía: San José y San Ignacio. . Lugares donde antes no existía ninguna referencia al respecto. El diseño de pozas, especies producidas, talleres de capacitación, material de apoyo, etc. provino del Beni. Por ejemplo, puede verse publicado en el canal de videos en Internet de CEAM Barcelona dewww.youtube.comun curso audiovisual de piscicultura en 10 capítulos, llamado “Cómo criar peces en mi comunidad” producido por HOYAM Mojos.

Producción de alevines

Además de condiciones geográficas favorables, el interés por piscicultura en el Beni ha sido posible también, por la presencia masiva de alevines disponibles para la siembra. Como la semilla al agricultor, el alevín al acuicultor.

En este sentido, la Estación Piscícola Mausa en San Ignacio de Mojos (estacion-mausa.blogspot.com) es desde hace 15 años un centro de investigación y difusión de tecnologías piscícolas aptas para medios rurales. En el año 2002 allí se concretó con éxito la primer reproducción artificial en cautiverio del Pacú en el Beni. Para esta institución, el año 2014 ha empezado con buenos resultados en la reproducción de esta especie y alcanza a la fecha a sembrar en sus pozas de unas 500.000 poslarvas. Mientras que aún no termina su temporada de inducciones de tambaquí.

Pocos dominan la técnica de reproducción y poseen las condiciones necesarias. Por decir algunas: El plantel de reproductores, el tiempo de cautiverio de los mismos, la alimentación adecuada según épocas, el manejo del laboratorio con pozas para reproductores, larvas y alevines, una sala de inducción, acceso al agua, entre otros asuntos, que son necesarios. Si bien quienes realizan reproducciones en Santa Cruz manejan diversos datos, lo que se logra en una sola oscila entre 100.000 y 700.000 poslarvas. Con un manejo adecuado, hay quienes aseguran un 70% de sobrevivencia de alevines. La calidad de los alevines producidos en la Estación Mausa de tambaquí y pacú han demostrado que pueden ser engordados en Santa Cruz y Cochabamba, a pesar de tener un clima con temperaturas más bajas.

Una nueva tendencia intenta imponerse en el Beni. Existe una fuerza descomunal de capital desplegado para hacer de Brasil un país de avanzada en piscicultura. La inversión en activos, investigación continua y conocimientos organizados y acumulados durante décadas, cruzan fronteras y se hacen sentir hasta Santa Cruz y Beni. En las ciudades capital cruceña y beniana, productores de carne de pescado y distribuidores de alevines, compran sus poslarvas en Brasil. Se trata de híbridos estériles conocidos como tambaqú (cruce de tambaquí y pacú). Una economía en escala les ha permitido precios bajos. Sin embargo, existen productores que prefieren trabajar con especies nativas y observan que su producto es de calidad. El sabor, ritmo de crecimiento, mercado y conocer al proveedor, lo decantan por esta otra opción, contraria al impulso brasilero.

Ciclo y cadena productiva

El objetivo de una producción semi-intensiva es lograr que en menos de 12 meses el pez alcance un peso aproximado de 1.2 kilos. en una densidad de siembra que requiere dos metros cúbicos de agua por cada pez. El cálculo de alimentación se hace realizando biometrías mensuales que determinan la ración diaria y observan el ritmo de crecimiento. Después de pasar 1 kilo de peso, el pez requiere mayores cantidades de alimento mientras que no aumenta sustancialmente de peso, por lo que se procede a su cosecha, pues los costos de producción aumentan demasiado.

Un argumento económico a favor de producción intensiva o semi-intensiva en pozas dedicadas al policultivo de peces (pacú, tambaquí, buchere, sábalo) es el resultado total de carne producida por hectárea. Mientras que una vaca genera entre 200 y 500 kilos y necesita 5 hectáreas; criando peces se puede llegar por lo bajo a las 5 toneladas de carne blanca por hectárea de cuerpo de agua. El hecho que una familia rural o un empresario periurbano puedan aprender el manejo productivo al tiempo que se animan a producir (aprender haciendo) ha demostrado la efectividad de éste método. Un modelo de empresa que últimamente funciona en Santa Cruz y Beni que fomenta el surgimiento de nuevos piscicultores, es el que combina los servicios de asesoría técnica y provisión de insumos.

Actualmente en el Beni se cuenta con toda la cadena productiva piscícola. Desde la producción de alevines, pasando por el engorde, el acopio, hasta la distribución y venta. Existen empresas que venden alimento balanceado, alevines, consultorías, asesoramiento técnico; hay centros de acopio, mercados de pescado, ferias e instituciones que actualmente apuestan por este rubro apoyando con capital.

En Moxos, Marbán y Cercado han surgido asociaciones de piscicultores. Se trata de grupos de productores en comunidades rurales que son apoyados por entidades públicas y/o no gubernamentales. En estos casos, tanto la seguridad alimentaria vinculada al consumo de proteína como la posibilidad de generar ingresos monetarios, son los ejes de acción de estos proyectos.

Ahora bien, el principal factor para avanzar, sigue siendo humano. Se combinan las familias y comunidades que han empezado a ser piscicultores y las universidades que van lanzado al mercado laboral a jóvenes técnicos, audaces y valientes. Ambos van ganado lugar en las estructuras productivas, trabajan pecho a pecho. Gracias a su ingenio empiezan a mejorar los procesos productivos y son portadores de los conocimientos estratégicos que necesita el futuro de su tierra.

* Lic. Emir Iskenderian Aguilera
Director de la Estación Piscícola Mausa